Dr. Jacinto Bátiz: "Los derechos de cualquier ciudadano al final de su vida deben de...

El Dr. Jacinto Bátiz, presidente de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Vizcaya, aboga por una Ley Nacional de Cuidados Paliativos "en la que queden legislados los derechos de cualquier ciudadano al final de su vida", en una entrevista concedida a "Médicos y Pacientes" con motivo de la III Edición del Curso en Cuidados Paliativos que organiza la Fundación para la Formación de la OMC y que dará comienzo a finales de año. Descripción

El director científico del curso considera que cuidar a un enfermo con una enfermedad avanzada es complejo y requiere unas cualificaciones profesionales específicas, razón esencial por la que anima a los profesionales médicos a implementar su formación en este campo porque "es preciso aprender a ayudar a morir bien y todas las técnicas de acompañamiento del enfermo y su familia, es fundamental para cuidar mejor".

Bátiz afirma que los Colegios de Médicos "son una caja de resonancia muy buena para adquirir formación y fomentar los cuidados paliativos" y resalta la implicación de instituciones como la Organización Médica Colegial, la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Obra Social Fundación "La Caixa" para lograr estos objetivos.

A lo largo de la entrevista el Dr. Bátiz, jefe del Área de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Santurce, denuncia el déficit formativo en este área así como las consecuencias que provoca esta falta de conocimiento, y aborda, entre otros asuntos, los objetivos principales del curso y los requisitos para ofrecer un buen cuidado a los enfermos terminales y sus familias.

Accede a la información del curso en la web de la Fundación para la Formación de la OMC: www.ffomc.org

La FFOMC pone en marcha la III Edición del Curso en Cuidados Paliativos ¿Qué es la Medicina Paliativa?

Es una disciplina de la Medicina que adecua sus objetivos a atender de forma activa e integral al paciente que sufre una enfermedad incurable teniendo en cuenta también a la familia del enfermo. Una medicina tan necesaria como la medicina preventiva y la medicina curativa, ya que si no se puede prevenir la enfermedad y tampoco se puede curarla se deberá paliar todo el sufrimiento que le provoque la enfermedad. Las tres estrategias médicas, prevenir, curar y paliar, son complementarias, pero tal vez carezcamos de formación en la estrategia de paliar. Por eso la oportunidad de este Curso Básico de Cuidados Paliativos.

¿Qué conceptos básicos debe saber un profesional médico para atender de la mejor manera a un enfermo en el final de su vida?

En primer lugar, que los cuidados que va a ofrecer a la persona que se encuentra en fase terminal han de tener como objetivo principal humanizar el proceso de morir. Para ello deberá tener en cuenta que en ese proceso se va a encontrar con un enfermo con dolor físico y sufrimiento psíquico, una familia angustiada que no acaba de aceptar la situación y sufre por su ser querido y él como médico que ha sido formado para luchar contra la muerte. Para hacerlo de la mejor manera, los médicos no debemos interpretar la muerte de nuestro enfermo como un fracaso profesional. Nuestros enfermos ya saben que no somos unos dioses, lo que desean es que nos les abandonemos cuando lo más lo necesitan, al final de su vida. Desean tenernos a su lado, con nuestro acercamiento humano para que le ayudemos en todas sus necesidades. El enfermo en fase terminal, ha comprendido que la técnica ya no le es útil para curar su enfermedad, pero tiene necesidad de las personas, de su familia, de sus amigos y de su médico. Necesita que le expliquemos lo que le va a pasar, necesita que no le engañemos, pero todo ello, con una sensibilidad exquisita para que le ayudemos a comprender lo que necesita en esos momentos tan difíciles y únicos para él. Cuidar a un enfermo con una enfermedad avanzada es complejo y requiere unas cualificaciones profesionales específicas. Sobre todo porque los conflictos éticos pueden ser diversos ya que los cuidados paliativos tienen que ver con la vida, la muerte, el sufrimiento, la fragilidad y la vulnerabilidad de los enfermos. Por eso la ética y el trabajo clínico han de ir de la mano, siendo necesario conjugar la ciencia que nos dirá lo que hay que hacer en la mayoría de los casos y la sabiduría práctica (basada en la prudencia) que nos dirá cómo habrá que hacerlo en ese caso concreto.

Cuando se plantea humanizar el proceso de morir de su enfermo el profesional ha de tener en cuenta al menos lo siguiente:

  • tratarle como un ser humano, no sólo contemplándolo como una estructura biológica, sino que además teniendo en cuenta su dimensión emocional, social y espiritual.
  • Permitirle expresar sus propios sentimientos y emociones sobre su forma de enfocar la muerte.
  • Permitirle participar en las decisiones que incumban a sus cuidados.
  • No dejarle morir solo, abandonado por sus seres queridos ni por los profesionales.
  • Responder a sus preguntas con sinceridad, sin mentirle.
  • Respetar su individualidad sin juzgarle por sus decisiones cuando sean contrarias a quienes le atendemos.
  • Cuidarle con nuestros conocimientos profesionales y nuestra sensibilidad humana, intentando comprender sus necesidades, siendo capaces de obtener satisfacción del hecho de ayudarle a afrontar la muerte.
  • Cuidarle como nos gustaría que nos cuidaran a nosotros cuando leguemos a estar en su situación.
  • No precipitar deliberadamente su muerte, pero tampoco prolongar innecesariamente su agonía, sino ayudarle a no sufrir mientras llega su muerte.
  • Atender a sus seres queridos después de su muerte para acompañarles a soportar su pena.

Todo esto, como se podrá comprender, no se puede hace solo, es necesario hacerlo en equipo. En Cuidados Paliativos hay que trabajar en equipo.

¿Qué ofrece este programa formativo a los profesionales? ¿Cuáles son los objetivos principales?

Ofrece una formación básica para "evitar el abandono" de estos enfermos y para desterrar para siempre de nuestra actitud la frase: "ya no hay nada que hacer". Ofrecerá conocimientos y herramientas básicas para seguir ayudando al enfermo y a su familia mientras llega su muerte.

Pretende un cambio de actitud del profesional sanitario ante el enfermo con enfermedad avanzada, en su fase terminal, y ante la muerte. Ayudará a comprender que los cuidados paliativos son una respuesta profesional, científica y humana a las necesidades de este tipo de enfermos.

Los objetivos principales de este Curso Básico son:

  • identificar cuándo nuestro enfoque curativo debe cambiar a un enfoque paliativo.
  • reconocer las causas del sufrimiento del enfermo y de su familia: físicas, emocionales, sociales y espirituales.
  • conocer los aspectos éticos del final de la vida y cómo deliberar sobre ellos.
  • Centrar todas nuestras intervenciones en las necesidades del enfermo.
  • Comprender que la familia es parte fundamental en los cuidados al enfermo.
  • Reconocer el enfoque multidisciplinario de los cuidados paliativos.
  • Identificar los síntomas del enfermos, sus causas y sus alternativas terapéuticas.
  • Conocer el proceso de duelo para poder servir de ayuda a las familias ante la pérdida.
  • Conocer las habilidades necesarias en la comunicación al final de la vida.

¿Hay alguna novedad respecto a las últimas ediciones?

En esta tercera edición pretendemos que el alumno no se limite a leer las unidades didácticas y responder los test, sino que estableceremos una estrategia dinamizadora a lo largo de curso manteniendo debates, respondiendo a cuestiones planteadas por los propios alumnos, orientando sobre bibliografía y aportando documentación complementaria a los temas tratados y que hayan mostrado interés por parte de los alumnos, a través de la plataforma para mantener un nivel de actualización del contenido del curso, adaptándose a las expectativas de los alumnos.

¿Hay un déficit formativo en el campo de los cuidados paliativos en España?

Tradicionalmente la formación académica en Medicina se ha centrado en la curación como objetivo, lo que ha provocado que en muchos casos los profesionales carezcan de herramientas clínicas y personales, para enfrentarse a situaciones en la que no es posible curar al enfermo.

Cuando el 96% de 6.783 médicos generales españoles encuestados manifestaron no haber recibido una formación correcta para atender a estos enfermos y a sus familiares, hemos de admitir que hay un déficit formativo en Cuidados Paliativos en nuestro País.

La consecuencia de esta falta de formación suele derivar en tres tipos de actitudes por parte de los profesionales sanitarios:

  • Los que consideran que se encuentran ante una situación compleja y deciden evitarla y dejan a la persona enferma y a su familia a la libre evolución de su proceso, entendiendo además que los cuidados paliativos sólo deben ser aplicados en las fase agónicas. Actitud de abandono.
  • Los que consideran una situación nimia y de escasa complejidad que puede ser fácilmente manejada con unos mínimos conocimientos técnicos y la atención de los síntomas físicos. Actitud de auto insuficiencia.
  • Los que ante el miedo y las reticencias a aceptar la situación, emprenden actitudes más intervencionistas y evitan la comunicación y los encuentros incómodos con el enfermo y su familia. Actitud de miedo.

Estas tres actitudes pueden provocar que la persona al final de la vida y su familia sufran la falta de atención integral del proceso, la falta de apoyo domiciliario y la escasez de cuidados continuados.

Modificar cualquiera de estas tres actitudes justifica esta tercera edición del Curso Básico de Cuidados Paliativos.

¿Hay implicación por parte de las Administraciones en el fomento de los Cuidados Paliativos?

Creo que sí la hay, pero con muchas desigualdades, unas son bastante proactivas y otras cumplen tímidamente unos mínimos. Depende de las personas que las dirigen, que estén sensibilizados o no. Lo que sí puede afirmar es que hay instituciones que sí están implicados en los cuidados paliativos como son la Organización Médica Colegial (OMC), la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Obra Social Fundación "La Caixa" que organizan, apoyan científicamente y con su colaboración esta tercera edición del Curso Básico de Cuidados Paliativos para fomentar estos cuidados desde una de las piezas fundamentales que es la formación de los profesionales en esta disciplina.

¿Qué papel deben de desempeñar los Colegios de Médicos en este ámbito ante esta situación?

Permítame que a esta pregunta le responda de lo que conozco muy bien como es la implicación de la OMC y que además de organizar este curso a través de la Fundación para la Formación, ha comisionado al Grupo de Trabajo "Atención Médica al final de la vida" desde hace muchos años y que tengo el honor de ser miembro del mismo. También puedo decirle con orgullo, como colegiado del Colegio de Médicos de Bizkaia y como Presidente de su Comisión de Deontología, que este Colegio se está implicado también desde hace unos años en la formación de los Cuidados Paliativos de sus colegiados y le daré dos ejemplos: desde el año 2011 está apoyando con su reconocimiento la formación postgrado en la Universidad del País Vasco que junto con el Hospital San Juan de Dios de Santurce han puesto en marcha y está desarrollando un Máster titulado "Atención Integral en Cuidados Paliativos". Hace menos de una semana la Fundación de Estudios sanitarios del Colegio de Médicos de Bizkaia y el Hospital de San Juan de Dios de Santurce del que soy Jefe del Área de Cuidados firmaron un convenio de colaboración entre las dos instituciones para poder articular actividades sanitarias formativas y divulgativas en el área de cuidados paliativos.

Me consta que en otros Colegios de Médicos también fomentan esta formación. Creo que los Colegios de Médicos son una caja de resonancia muy buena para adquirir formación y fomentar los cuidados paliativos. No debemos olvidar que los Colegios de Médicos deben velar para que cumplamos con nuestro deber profesional y nuestro Código de Deontología Médica dedica el capítulo VII a la Atención Médica al Final de la Vida.

Usted preside la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Vizcaya. Desde una óptica deontológica la atención médica en cuidados paliativos es un derecho del enfermo y una obligación deontológica del médico ¿El SNS tiene asumido este derecho?

Efectivamente, es un derecho. En un documento publicado por el Grupo de Trabajo Atención Médica al final de la vida de la OMC en el año 2009 (Declaración sobre Atención Médica al final de la vida) se afirmaba que la esta atención médica es una necesidad que se transforma en un derecho y donde textualmente se decía: "Todas las personas tienen derecho a una asistencia sanitaria de calidad, científica y humana. Por tanto, recibir una adecuada atención médica al final de la vida no debe considerarse un privilegio, sino un auténtico derecho". Los médicos lo tenemos claro por eso creemos que es importante que los derechos de cualquier ciudadano al final de su vida pudieran quedar legislados en una Ley Nacional de Cuidados Paliativos, pero no acaban de ver la oportunidad nuestros representante políticos de ponerse de acuerdo para dotar de estos derechos a los ciudadanos. Algunas Comunidades Autonómicas ya hay tomado sus iniciativas en este sentido.

Deseo recordar que los cuidados paliativos han demostrado eficiencia ya que provocan un impacto muy positivo sobre la calidad de vida del enfermo con el alivio de los síntomas, con una buena comunicación y una relación médico-enfermo, así como respetando sus valores.... Además, apoyan a las familias, complementan al resto de las medidas, influyen sobre los sistemas sanitarios y, también, ahorran costes. Por todo esto la atención médica al final de la vida de las personas debe ser una prioridad para las Consejerías de Sanidad de todas las Comunidades Autónomas, llevando a la práctica cuanto antes las directivas establecidas en la reunión del Consejo Interterritorial de 14 de marzo de 2007, en la que se aprobó por unanimidad la Estrategia de Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud. Esta será su responsabilidad.

Recientemente abordó en un artículo el tratamiento que hacen los medios de comunicación sobre los cuidados paliativos. ¿Cómo se puede cambiar esa visión? ¿Qué deben de hacer los médicos o la comunidad científica en este sentido?

En ese articulo planteaba que las casas de cultura de los ayuntamientos, los colegios, las parroquias, los centros culturales, las asociaciones de enfermos son lugares donde podemos divulgar los cuidados paliativos para que los ciudadanos puedan conocer los que la medicina les puede ofrecer al final de la vida a través de los cuidados paliativos y disipar la desconfianza y las dudas que tienen al respecto. Además de esta manera de divulgar los cuidados paliativos animo a los profesionales que se dedican a los cuidados paliativos a publicar artículos de opinión, entrevistas. No se ha de tener miedo a colaborar con los medios de comunicación a difundir la filosofía de los cuidados paliativos, a participar en debates, a colaborar ante cualquier solicitud que se nos haga para colaborar en su divulgación. Hemos de contribuir en la socialización de los cuidados paliativos.

¿Qué mensaje daría usted a quienes van a realizar este curso y a los que aún tengan dudas en inscribirse?

Que no esperen que una vez finalizado van a encontrar trabajo en Cuidados Paliativos, pero lo que sí les aseguro es que cuando tengan que atender a un paciente en cualquiera de sus actividades profesionales lo hará de una manera más humanizada, porque los Cuidados Paliativos ofrecen una ciencia exquisita pero acompañada de un acercamiento humano tan necesario en esta fase clínica de terminalidad, cercana a la muerte.

Es preciso aprender a ayudar a morir bien y todas aquellas técnicas de acompañamiento del moribundo y su familia. La formación en cuidados paliativos es fundamental para cuidar mejor.