Las enfermedades cardiovasculares continúan
siendo en la actualidad el problema de salud pública
más importante en los países desarrollados.
Al igual que en otros países del sur de Europa,
la mortalidad por estas enfermedades en España
es baja comparada con la que presentan otros países
desarrollados; sin embargo constituyen ya la primera
causa de muerte en nuestro país. Las enfermedades
cardiovasculares son responsables de más del
40% de todas las muertes, más de 100.000 personas
fallecen todos los años por esta causa.
Entre las tareas más importantes a las que
los médicos nos enfrentamos hoy en día
están, por una parte, la aplicación de
la evidencia científica a nuestra práctica
clínica diaria y, por otra, el manejo integral
de los pacientes, que podríamos llamar “de elevado
riesgo cardiovascular”.
De ahí la necesidad de disponer de foros independientes
y de calidad, en los que, desde una perspectiva práctica,
nos permitan mejorar el ejercicio diario de nuestra
profesión.
Probablemente en esa necesidad así como en
el intercambio multidisciplinar, radique el éxito
de las jornadas de lípidos del Montanyà,
ya en su cuarta edición. En estas Jornadas se
aborda, a partir de diferentes casos clínicos,
el diagnóstico, el diagnóstico diferencial
y el tratamiento de las principales entidades nosológicas
que cursan con una alteración de las lipoproteínas
plasmáticas. Es a partir del estudio pormenorizado
de la historia familiar y personal, de hallazgos exploratorios
y de exámenes complementarios del paciente que
se intenta alcanzar el diagnóstico de la entidad
- lo que daríamos en llamar “del diagnóstico
fenotípico al genotípico”- estableciendo
después el riesgo cardiovascular del paciente
y su tratamiento. El hecho de que los casos clínicos
presentados sean reales, hace que los pacientes presenten
frecuentemente factores de comorbilidad que nos obligan
a revisar otras entidades nosológicas, así
como las posibles y frecuentes interacciones farmacológicas.
Nuestro objetivo ha sido, edición tras edición,
dar instrumentos que nos permitan, “el día después”,
mejorar nuestra práctica clínica diaria,
aquello que hacemos en nuestro “día a día”.