La atención médica de calidad debe basarse
en el conocimiento. La ignorancia sobre los factores
que condicionan la salud del hombre, la historia natural
de las enfermedades, el tipo de asistencia que se ofrece,
o el funcionamiento de los servicios de salud, resultan
muy caros a la sociedad, tanto en términos económicos
como de bienestar físico, psíquico y social.
La investigación nos ayuda a comprender la naturaleza
de las cosas, conocer y mejorar la eficiencia de los
procedimientos diagnósticos y terapéuticos,
valorar las demandas de los pacientes, determinar la
mejor la organización de nuestro sistema sanitario,
y evaluar los argumentos que subyacen a la toma de decisiones.
El conocimiento científico se obtiene a través
de la investigación biomédica y en ciencias
de la salud. Por tanto, la mayor calidad de las prestaciones
sanitarias debe estar fundamentada en los resultados
de la investigación.
La reciente reunión de la Asociación
Medica Mundial celebrada en Helsinki (Finlandia) durante
los días 11 a 13 de Septiembre pasados y dedicada
casi exclusivamente a los principios éticos para
la investigación medica, establece entre otras
la importancia para el medico de conocer no solo de los
principios éticos que debe regir toda investigación
sino la necesidad de manejar con soltura y rigor la metodología
científica y los protocolos de investigación
propios de la investigación biomédica.
La investigación en Ciencias de
la Salud es un sector fundamental del Sistema Español
de I+D. Supone un todo continuo que cubre desde la investigación
básica fundamental hasta la investigación
de la práctica clínica rutinaria, y pasa
por fases progresivas de investigación aplicada
y clínica, nuevos desarrollos, evaluación
(beneficios y costes), y diseminación de los resultados.
La investigación en salud, más que ninguna
otra, es una investigación multidisciplinaria porque
son múltiples los factores y las disciplinas que
participan en la obtención de resultados. Los cuatro
determinantes que influyen en la salud pueden agruparse
así:
- El funcionamiento biológico del organismo.
- La relación entre el entorno y los estados
de salud/enfermedad.
- La relación entre el comportamiento y los
estilos de vida, y la salud/enfermedad.
- La influencia de la estructura, organización,
y funcionamiento de los sistemas asistenciales sobre
la salud/enfermedad.
Desarrollar la investigación
exige contar con un sistema formativo acorde con las necesidades
mencionadas. La formación de los profesionales
es una pieza clave para que el ciudadano esté correctamente
atendido en la vigilancia y en el cuidado de su sa-lud
y para que el sistema sanitario pueda progresar con la
producción y adquisición de conocimiento,
manteniendo unos costes socialmente tolerables.
La necesidad de establecer planes de
formación para la investigación es especialmente
perentoria en nuestro país, en el que los centros
académicos con frecuencia han tendido a exagerar
la formación en el desarrollo y uso de procedimientos
médicos sofisticados, de tecnologías emergentes
y de medicamentos de última generación,
en perjuicio de una atención a los problemas sa-nitarios
basada en el mejor conocimiento científico disponible,
razonado y contrastado, lo que genera duda y frustración
en la práctica diaria e impiden la mejor rentabilización
de los recursos.
La investigación puede y debe
entenderse como un elemento más del proceso asistencial.
La investigación es una estrategia de intervención
que en vez de actuar directamente, analiza y estudia aquellos
problemas de salud cuyas causas o soluciones nos son desconocidos.
Se comprende por tanto que la investigación es
un elemento necesario para el propio desarrollo del sistema
de cuidados de la salud. El formato de la atención
sanitaria reproduce un esquema horizontal de aplicación
del conocimiento, digamos cada acto médico, que
a su vez es el origen del propio conocimiento, de su validación
y la base para el análisis de los factores que
lo condicionan. La medicina es la transformación
del conocimiento científico-médico en acción
sanitaria, aquí el conocimiento es imprescindible,
la investigación irrenunciable.
Por lo tanto el programa formativo en
investigación debe abarcar todas la especialidades
médicas y debe abordarse desde el inicio de la
enseñanza médica profesional. Hasta la fecha
han sido varios los programas de formación de especialistas
que han incorporado programas de formación en métodos
de investigación en Ciencias de la Salud. Con la
actual iniciativa se trata de extender un programa de
formación en investigación biomédica
al conjunto de los médicos en general y también
a los que se encuentran en fase de formación especialista
con el fín de que su capacitación metodológica
permita una rápida incorporación a la producción
de conocimiento y contribuya a que los conocimientos obtenidos
encuentren una base más racional y científica
de desarrollo profesional.
Este Curso es producto de la estrecha
Colaboración entre la Organización Medica
Colegial y el Instituto de Salud Carlos III como consecuencia
de la firma de un Convenio para la organización
del mismo, a través de las Subdirecciones Generales
de Investigación Sanitaria y de Formación
y Difusión de la Investigación, junto con
la Fundacion para la Formación de la OMC.
Es de destacar así mismo, el patrocinio de la Fundación
Astra -Zeneca
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