El inglés es el idioma de la ciencia.
Para un médico, dominar el inglés supone
abrirse unas perspectivas infinitamente más amplias
de desarrollo profesional.
Supone la posibilidad de acercarse a la comunidad
médica internacional no sólo para actualizar
y expandir sus conocimientos y habilidades sino también
para poder hacer su propia contribución investigadora,
docente o gestora.
Reconocemos hoy que la investigación es un
elemento más del proceso asistencial y que los
médicos deben ser capaces de realizarla y comprenderla
además de aplicarla. La gran mayoría de
las publicaciones científicas de mayor relevancia
y de los eventos científicos internacionales
se realizan en inglés. Hay en la investigación
de impacto, por tanto, una sobre-representación
de científicos angloparlantes e infra-representación
de los que no lo son. Esto no sólo supone una
desventaja de desarrollo profesional de los últimos,
sino que priva al cuerpo general de conocimiento del
gran caudal potencial de sus aportaciones.
Más que nunca necesitan los médicos
en formación –y en formación continuada-
grandes maestros que sirvan de guías en los inabarcables
caminos del conocimiento científico actual. Los
más notables ejercen la docencia en la esfera
internacional llegando así a un mayor número
de profesionales y expandiendo por tanto al máximo
su aportación a la medicina mundial. De nuevo,
el sesgo favorable a los docentes angloparlantes es
patente. Una mayor presencia de profesionales españoles
en las esferas docentes internacionales no sólo
estimularía su propio desarrollo profesional
y enriquecería a la comunidad internacional,
sino que permitiría mejorar la docencia médica
en España al enriquecerla con la experiencia
adquirida en otros países avanzados.
Corren, además, nuevos tiempos para los sistemas
sanitarios del mundo. Resulta urgente buscar y encontrar
fórmulas que los hagan más costo-efectivos.
En nuestro país se barajan cambios en esta dirección,
algunos de ellos basados en modelos extranjeros de gestión
sanitaria. Es hoy más relevante que nunca el
intercambio enriquecedor de ideas –mediante estancias
internacionales y debates- para elegir y adoptar las
mejores soluciones.
La lengua común de todo este conocimiento,
aprendizaje y debate es el inglés.
Por ello la propuesta de spanish doctors, que es a
la vez una revista y un curso de inglés médico,
es animar y ayudar a los médicos españoles
o hispanohablantes a dominar el idioma inglés
para poder aumentar su presencia y proyección
internacional, acceder a una enorme riqueza de recursos
científicos y formativos y aportar su propio
potencial, avanzando así en su desarrollo profesional
y contribuyendo al avance de la medicina en su conjunto.
Este proyecto se ha materializado gracias a la colaboración
entre la Organización Médica Colegial
y Spandoc. No cuenta con patrocinio externo.