Justificación
De acuerdo con los datos recientemente
publicados por el Observatorio Español sobre
drogas , los datos provisionales extraídos de
la encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas y la
Guía del Ministerio de Sanidad y Consumo para
la lucha contra la drogadicción, se puede concluir
que aunque han descendido algunos indicadores referidos
al consumo de algunas de estas substancias (estas alcohol,
tabaco y otras toxicomanías), en general podemos
afirmar que el consumo de estas drogas sigue siendo
un problema de salud publica prioritario en la sociedad
española actual.
La sociedad actual, los ciudadanos
y los profesionales de la salud, no tienen conciencia
suficiente, en consecuencia les falta información,
sobre los riesgos y el peligro del consumo de drogas
que realizan y en consecuencia no tiene sensibilidad
suficiente para luchar contra ellos.
El problema parece existir solo cuando
sus consecuencias son conocidas de forma espectacular
ó se aderezan con marginalidad. Mientras tanto
parece olvidarse que las drogodependencias, (alcoholismo
incluido), es uno de los problemas de salud pública
más importantes de nuestro país, que en
muchos casos no va solo, sino acompañado de otrosproblemas,
lo que origina trastornos psiquiátricos secundarios
y secuelas neuropsicológicas importantes y lo
que es más importante que la población
de más riesgo son los jóvenes y adolescentes.
El primer contacto del drogodependiente no delincuente
con las secuelas de su problema suele ser la red de
Atención Primaria, es decir con el médico
de cabecera.
Lo anterior supone que los profesionales
además de dominar las patologías derivadas
del consumo de tóxicos, sus características
y perfiles propias, deberían adoptar un cambio
de mentalidad que permita abordar integralmente el problema
desde el individuo al entorno familiar y comunitario
que lo soporta, retirando del mismo todas las reservas
y connotaciones que actualmente tiene. Tenemos que lograr
que a los enfermos drogodependientes se les trate como
a otros enfermos más, e integrarlos en la red
asistencial y para ello es necesario que el médico
este formado e informado no solo de las patologías
derivadas del consumo, sino también del abordaje
integral que estos individuos precisan.
Las organizaciones profesionales en general y la médica
en particular son responsables subsidiarios junto con
la administración, de la formación de
sus miembros y esta formación debe estar dirigida
a abordar los problemas prevalentes como el de la drogadicción.
El futuro de toda organización profesional y
científica del sector médico vendrá
determinado por el papel que sus decisiones tengan sobre
los profesionales y por el impacto que las mismas puedan
a su vez tener sobre la población general.
Sobre las primeras por su trascendencia e importancia
objetiva y subjetiva, volumen de recursos y necesidades
profesionales destaca la formación, su evaluación
y control. Y sobre la segunda, la importancia que en
nuestro modelo social inmediato tendrá la información
sanitaria con garantías y de calidad será
determinante.
Ambas cuestiones así como la elaboración
de proyectos con objetivos comunes donde puedan trabajar
juntos los dos niveles asistenciales permitiendo el
intercambio de experiencias y compartiendo nuevos campos
de actuación son objetivos prioritarios de la
FFOMC.