Dr. José Antonio Prados: "La formación protege al profesional médico y ayuda de la mejor manera a los pacientes a solucionar sus problemas"

El Dr. José Antonio Prados, profesor de la II edición del Curso de Prevención y Abordaje de las Agresiones a Médicos, que arranca el próximo mes de abril, afirma en una entrevista para Médicos y pacientes que la formación protege al profesional y ayuda de la mejor manera a los pacientes a solucionar sus problemas. Descripción

El Dr. Prados aborda los objetivos de este curso promovido por la Fundación para la Formación de la OMC y financiado por la Fundación para la Protección Social de la OMC, dirigido a adquirir actitudes y habilidades comunicacionales que disminuyan los conflictos, faciliten su resolución y aborden los distintos tipos de agresividad que pueden encontrarse en la consulta.

Tras el éxito de la anterior edición asegura que los profesionales se enfrentan con mucha frecuencia a este tipo de situaciones con alto coste personal para ellos y los pacientes y este curso está diseñado para buscar soluciones a estas realidades a través de conocimientos desarrollados en los últimos 15 años.

En la entrevista destaca los efectos negativos que la crisis ha provocado en la agresividad en las consultas médicas y pone en valor el trabajo del Observatorio de Agresiones de la Organización Médica Colegial, que el próximo 18 de marzo celebra el Día Nacional Contra las Agresiones a Sanitarios y solicita a la corporación que haga de nexo con la Administración para que se tomen medidas más activas y se generen estrategias sociales.

Más información en: www.ffomc.org

¿Cómo surgió esta iniciativa y cuáles son sus principales objetivos?

El sufrimiento, la incertidumbre y el dolor, y los cambios en los modelos de relación, generan unas expectativas en los pacientes, a veces difíciles de cubrir, generando a menudo situaciones de conflicto. El estrés profesional, la falta de recursos y la sobrecarga asistencial ahora comunes, colaboran a mermar la capacidad del profesional para afrontar este tipo de situaciones, y todos estos factores han provocado un incremento de agresiones en las consultas que preocupan mucho al colectivo médico.

En este curso se dirige a la adquisición de actitudes y habilidades comunicacionales que disminuyen los conflictos, facilitan su resolución y abordan los distintos tipos de agresividad que pueden encontrarse en la consulta, para protección del profesional y ayudar de la mejor manera a los pacientes a solucionar sus problemas.

¿A qué cree que se debió el éxito de la primera edición?

Los profesionales se enfrentan con mucha frecuencia a este tipo de situaciones con alto coste personal para ellos y para los pacientes. Esto supone un reto ético para cualquier profesional responsable que se demuestra en el gran interés que suscita el tema y cualquier programa formativo que aborde este tema y sus posibles soluciones.

¿Cuáles son las pautas básicas que debe de tener un profesional para detectar y evitar una agresión?

La única razón por la que existe conflicto o agresividad tiene que ver con las expectativas que los pacientes traen y la incapacidad a menudo que el sistema o los profesionales tenemos para resolverlas. Ser capaz de identificar estas expectativas, evitar la insatisfacción cuando sea posible y estar muy atento a la comunicación no verbal pueden ser claves en su prevención y abordaje.

Por otro lado, un profesional tendría que ser muy consciente de sus capacidades en cada momento. Su cansancio, su nivel de atención, el nivel de estrés, la sobrecarga ... pueden también influir de forma determinante.

¿La crisis está afectando de manera negativa respecto a las agresiones al personal sanitario?

En muchos sentidos sí. La consulta médica es una réplica de la sociedad. Los pacientes vienen a la consulta con su mochila llena de problemas. Su paro, sus problemas económicos, la desesperación, sus problemas familiares, la necesidad de encontrar soluciones cuando no las hay o no están en nuestra mano... son elementos que se viven a diario.

¿Qué opinión le merecen las cifras que cada año publica el Observatorio de Agresiones de la OMC?

El Observatorio está respondiendo a una necesidad que hasta ahora nadie ha cubierto la administración ha establecido cauces pero no aporta estadísticas fiables y en cualquier caso son parciales. La percepción que teníamos el colectivo sobre la importancia que las agresiones tienen en estos últimos años ahora tienen datos que la sustentan, y que están permitiendo planificar estrategias de abordaje global acorde con la magnitud del problema.

¿Están las instituciones realmente implicadas en combatir esta lacra?

En muchas autonomías existen cauces de comunicación ante una agresión y apoyo administrativo posterior, pero no existen o son muy aisladas las estrategias para la prevención o el abordaje de la agresividad no sólo desde la formación a los profesionales sino más globales mejorando aspectos del sistema sanitario determinantes en su aparición.

¿Por qué los maestros están reconocidos como autoridad pública y los médicos tan solo una parte y en algunas comunidades autónomas? ¿Queda mucho camino por recorrer?

Los cambios sociales, el acceso a la información, la autonomía del paciente y su participación, ha colaborado a que el profesional sanitario (y otros colectivos) haya pasado de ser una autoridad casi "incuestionable" a un papel más colaborativo como consejero o asesor en temas de salud. Este proceso social puede no acompañarse de cambios al mismo ritmo en la formación y la actitud en el propio colectivo o en la adaptación del sistema a este nuevo modelo y puede tener una influencia clara.

¿Existen perfiles concretos de pacientes agresores y médicos agredidos?

Los pacientes q generan agresiones no tenían antecedentes de enfermedad orgánica, psiquiátrica o toxicomanías en el 56 % de los casos y una cuarta parte de ellos eran familiares del propio paciente. Las causas que se declararon fueron discrepancias con la atención médica (con muchas ventajas respecto al resto), no recetar médica mentes propuestos por el paciente, tiempo de espera...

Aunque sí hay profesionales (hasta un 8 %) que presentan más de una agresión, cualquier profesional puede sufrirla (ya sea verbal o física). No obstante existen factores que pueden favorecer su aparición como situaciones de insatisfacción laborar, sobrecarga o burnout.

¿Qué más se puede hacer desde los Colegios de Médicos y la Organización Médica Colegial en este ámbito?

Estar atentos al problema, generar apoyo al profesional que lo necesita, formación en comunicación médico paciente, concienciar a la sociedad del papel de ayuda de los profesionales sanitarios y su interés por el paciente, son elementos importantes que ya forman parte de la estrategia global de la OMC y en el que hay que seguir incidiendo.

Hacer de nexo con la administración sanitaria para que tomen actitudes más activas y generen estrategias sociales y sobre el sistema en esta línea podría ser también muy útil.